Comienza el juicio por el asesinato de Willy Gutierrez y no hay ningún policía imputado

Desde Zainuco queremos pronunciarnos ante el comienzo del juicio por el crimen del joven Willy Gutiérrez, asesinado doce horas después de declarar contra la policía en el proceso que se llevaba a cabo contra el oficial Claudio Salas, autor del homicidio de Braian Hernández. Comienza este lunes y el único imputado es el sicario que la institución asignó.

Repudiamos a las autoridades que permanentemente han querido desvincular el homicidio de Willy de su declaración contra la policía, brindada doce horas atrás antes de que se concrete el crimen el 30 de noviembre pasado.

Que solo haya un imputado en la causa, y que ese imputado no sea parte de la institución policial, refleja una vez más complicidad judicial-represiva, a la vez que da cuenta de la impunidad policial, que ya ni siquiera necesita ensuciarse las manos, ya que controla territorios enteros, creando redes de ilegalidad, que la justicia es incapaz de investigar.

Remarcamos que dos semanas atrás, otro testigo de un caso de homicidio policial (contra el oficial asesino Héctor Méndez) fue llevado por la fuerza a una comisaría y golpeado brutalmente.

No son coincidencias, afirmar esto es una falta de respeto al sentido común. Son advertencias, amenazas, mordazas que pretenden la impunidad policial. Y no vamos a legitimarlas.

Justicia por Willy Gutierrez es imputar a la policía.

ZAINUCO

Ni un pibx menos. Un pibe o una piba en la cárcel, también es un pibe menos. 

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A DOS AÑOS DEL ASESINATO DE CRISTIAN

A DOS AÑOS DEL ASESINATO DE CRISTIAN

A Cristian lo mató la policía.

Este 24 de mayo 2014 se cumplen dos años del asesinato de Cristian Ibazeta en la U11.

No nos cansaremos de denunciar que a Cristian lo mató la policía como represalia por su rebeldía, y a su vez como escarmiento ejemplificador para quienes, como él, se atrevieran a desafiar la autoridad de la policía y su derecho absoluto a disponer de los cuerpos en el ámbito de una cárcel.

Porque no olvidamos ni perdonamos. Seguimos exigiendo justicia para Cristian y para todas las víctimas de la represión policial. Exigimos el ingreso de organismos de DD. HH a todas las unidades de detención de la provincia.

Este Sábado 24 de mayo, te invitamos a participar de la pintada de un mural en el Barrio de Cristian, y radio abierta con transmisión en Zona Libre, a partir de las 13 horas.

Sábado 24 de mayo. 13 horas.

Gregorio Martinez y Antártida Argentina

Los esperamos!

ZAINUCO

UN REPASO POR LA HISTORIA DE CRISTIAN

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NINGÚN PIBE NACE CHORRO

Nacido en el seno de una familia trabajadora, la historia de Cristian está atravesada por las vicisitudes propias del neoliberalismo. Su infancia transcurre en Sierra Grande, hoy pueblo fantasma de menos de 5.000 habitantes, que llegó a tener 20.000 durante el apogeo de la mina de hierro del lugar. Una de esas familias era la de Ibazeta. A mediados de los años 80 trascurrían sus vidas en este pueblo situado en pleno desierto patagónico.

Pero en la primavera de 1991 su historia iba a cambiar completamente. Un decreto del entonces Presidente Carlos Menem dejaba a los obreros sin trabajo y a Sierra Grande convertido en pueblo fantasma. Cristian debía irse, junto a su familia, de este pueblo, su pueblo.

El lugar que vio nacer el primer Piquete del país, y que había sufrido como pocos las medidas neoliberales en los 90, había visto crecer a Cristian tiempo antes.

SU LLEGADA A NEUQUEN. PRIMERAS REVELACIONES ANTE LA INJUSTICIA

Luego del cierre de Hipasam, Manuel y Ahida junto a sus tres hijxs llegaron a Neuquén en busca de trabajo.

Cristian tenía entonces apenas doce años y no entendía ni aceptaba que había perdido toda su historia, sus amigos, su geografía. Fue entonces que escapó de su casa para volver a su pueblo. Ya entonces se rebelaba por la injusta pérdida.

LA CRIMINALIZACIÓN DE LA POBREZA

Cristian fue una víctima más de la política abierta de Estado de criminalización de la pobreza. Hoy en día ser pobre es un delito. Cristian era pobre, y por lo tanto delincuente, y por lo tanto enemigo, y como tal, se encontraba “depositado” en una cárcel. La cárcel en la que daría su última batalla.

CRISTIAN

Morocho, alto, amante de los deportes, hacía gimnasia diariamente. Reconocía sus errores pero era muy consciente de sus derechos. Franco, valiente, solidario, se ganaba sin esfuerzo alguno el cariño y respeto de todos. Este es el Cristian Ibazeta que conoce Zainuco, cuando ya estaba detenido en la U11 de Neuquén por robo.

2004: LAS REQUISAS INTRUSIVAS Y EL COMIENZO DE LA REPRESIONSin título

En el mes de abril del año 2004, la madre de Cristian -ciega a causa de una esclerosis múltiple- fue desnudada en la requisa antes de visitarlo. Cristian no iba a permitir estas prácticas violatorias de derechos de su madre y de tantxs otrxs familiares.

Las requisas consisten en obligar a desnudarse a lxs familiares (principalmente mujeres y niñxs) frente a una persona extraña y ser sometidxs a revisaciones anales y vaginales en condiciones deplorables de higiene cada vez que visitan a sus familiares. Estas requisas implican una violación a la dignidad y derechos de lxs familiares. Asimismo, implican una agravación de la pena de prisión para los detenidos, ya que los priva de recibir visitas

En 2011 el STJ reconoció, ante el constante reclamo de familiares, estas prácticas como violatorias de derechos fundamentales, ordenándose la compra de un scanner que hasta la fecha no se ha adquirido. Hoy las requisas, que fueron el desencadenante de la Represión del 2004, siguen realizándose en la U11.

LA REPRESIÓN EN LA U11. LA DICTADURA SIGUE EN LAS CARCELES

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La requisa a su madre desató la furia de Cristian y fue la gota que rebalsó el vaso para él y todos sus compañeros detenidos, que ya venían con varios reclamos desde hacía tiempo. En consecuencia, tomaron 3 pabellones como forma de protesta.

Ante esta manifestación de protesta por parte de los presos, la dirección de la U11 ordena reprimir.

En ese momento, Carlos Brondo (luego Jefe de Unidades de Detención de la Policía del Neuquén) se encontraba en el cargo de jefe de seguridad interna. Una vez “normalizada” la situación, durante 3 días los sometieron a todo tipo de torturas como una forma de venganza. Los desnudaban y mojaban con agua fría, mientras les obligaban a cantar el himno -si se equivocaban les daban fierrazos en las rodillas-; los apilaban desnudos y les caminaban por encima; les daban golpes en las plantas de los pies. Los torturaban.

LUCHADOR DENTRO Y FUERA

Cristian era un luchador. Y la cárcel no iba a detenerlo. Ante cada abuso, cada golpe, cada facazo, Cristian iba a mostrar su fuerza y su resistencia. Así fue que metió 7 denuncias penales en los tribunales neuquinos por abusos y malos tratos, sabiendo que se perderían en el espeso fango de la burocracia judicial.

LA CALESITA

Los traslados son parte del agravamiento de la pena. Y como tal iba a ser utilizado como una forma de castigo a quien se anime a denunciar, a quien no acepte el maltrato constante, a quien conciba la lucha como única respuesta, en el contexto que sea, ante cada injusticia cometida. De esta manera Cristian fue sacado del ámbito provincial y puesto en la U9 de Neuquén.

A partir de allí comenzó lo conocido como la “calesita”, lejos de su familia, defensor, jueces, a merced del SPF. Estuvo en Marcos Paz, en Resistencia y en Rawson. Cambiaba el lugar pero no la situación. Las torturas seguirían, su denuncia también.

En Marzo de 2011 Cristian fue víctima de golpes y torturas en la U9 de Neuquén. En diciembre de ese año, en la U6 de Rawson, sufre torturas y golpes, que son denunciados por el ante la Procuración Penitenciaria de Nación.

2010 – EL JUICIO El juicio oral contra 27 policías neuquinos por torturas

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En mayo de 2010 comenzaba el juicio oral por el delito de torturas, con 27 policías imputados, a raíz de los hechos del 2004. En este juicio, Zainuco actuó como querellante. Desfilaron aproximadamente 35 testigos -presos de la U11-, que dieron cuenta de todo lo ocurrido y lo relataron pormenorizadamente. Cristian fue testigo fundamental.

La Cámara Criminal Primera de Neuquén dio por probadas todos los hechos detallados antes, pero consideró que no se encuadraban en el delito de torturas, sino en el de apremios ilegales En definitiva, condenaron a 6 policías por apremios ilegales, de los cuales sólo a 2 se les impuso condena efectiva, los 21 restantes fueron absueltos. Apelamos la sentencia.

2012 – LA ANTESALA. LAS ZAPATIILLAS

El lunes 21 de mayo del 2012, aproximadamente a las 6 de la tarde, dos compañeras de Zainuco, Gladys y Angie, visitaron a Cristian. Él les contó que ese día la requisa le había roto el par de zapatillas nuevas que le había regalado su madre. Dijo que lo estaban provocando para que reaccionara y hacerle otra causa que impidiera su salida de la cárcel. Quedamos en informar por la mañana siguiente a los jueces de Cámara.

21 de MAYO DE 2012: EL ASESINATO

Cerca de la medianoche de ese mismo día, Cristian entraba en terapia intensiva del Hospital Castro Rendòn con 24 puñaladas visibles, doble neumotórax, una herida que atraviesa su cerebro producida desde detrás de la oreja izquierda hacia arriba, lo que hace imposible que sobreviva. Ya había perdido mucha sangre y su estado era crítico. Pese a todo, sobrevive casi 3 días, muere el Jueves 24 de mayo por la tarde. El gobernador Jorge Sapag jamás se pronunció;   su ministro Gabriel Gastaminza, a las 24 horas,  afirmó que fue un problema entre internos y que el gobierno respaldaba a la policía.

AGOSTO 2012: EL PODER JUDICIAL, SPONSOR OFICIAL DE LAS TORTURAS EN LA U11931174_574468545908211_991408537_n

El 3 de agosto de 2012, tres meses después del asesinato de Cristian, principal testigo en la causa por torturas, el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén confirmó la sentencia de Cámara, al rechazar la casación de Zainuco, convirtiéndose de esta forma en el garante de las torturas y la impunidad en las cárceles de la provincia. En un fallo aberrante, los vocales del TSJ Lelia Graciela de Corvalán y Evaldo Moya avalaron las torturas a las que fueron sometidos los internos de la U11 en 2004 por parte de 27 policías guardiacárceles. Con este fallo, el TSJ volvió a asesinar a Cristian.

CUANDO UN POLICIA DISPARA, EL QUE APUNTA ES EL ESTADO

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ZAINUCO ANTE LOS ATROPELLOS POLICIALES

En la tarde de ayer, la abogada Blanca López y la periodista Ana Maldonado, ambas integrantes de Zainuco, fueron privadas ilegítimamente de su libertad al prohibirle el personal penitenciario su egreso de la Unidad 11, luego de que realizaran una visita a presos que habían requerido su presencia.

Al finalizar la visita, les informaron que debían firmar un acta de sanción por incumplimiento de las normativas (en una maniobra totalmente armada por la policía), acusándolas falsamente de haber entregado al preso Ramón Mansilla un elemento que identificaron como un “pedazo de sierra”. Objeto que, según la guardia, se le encontró al interno en la requisa previa al reingreso al pabellón.
Tardaron más de media hora en elaborar el acta e imprimirla, tiempo durante el cual les cerraron las puertas impidiéndoles la salida de la Unidad. Ante el pedido de identificación (ya que ninguno llevaba la identificación correspondiente), los policías de guardia respondían entre burlas y sarcasmos: “yo no tengo nombre” y “no tenemos apellido”.
Nuevamente la impunidad con que se manifiesta la policía, da cuenta de que las cárceles son tierra de nadie donde los mayores perjudicados son los presos, como es el caso de Ramón Mansilla víctima de la causa por torturas en el 2004 contra 27 policías y compañero de Cristian Ibazeta asesinado en la U11 el 21 de Mayo del 2012; quién hoy, está sufriendo esta acción a modo de “advertencia”. 
En este sentido, denunciamos la falta de garantías por parte del Poder Judicial ante el ensañamiento de la policía con los presos que se atreven a denunciar las situaciones de violencia y despojo en las que se encuentran. 
Por último, desde Zainuco, sentimos el atropello constante a nuestro justo reclamo como organización de Derechos Humanos, al ingreso legal e irrestricto a los pabellones de las cárceles que nos tienen vedado desde hace más de diez años.

Zainuco, 01 de Abril de 2014
 

COMUNICADO DE ZAINUCO FRENTE A LOS DICHOS DEL GOBERNADOR EN LA APERTURA DEL PERIODO LEGISLATIVO

Rechazamos el aval al accionar represivo de la policía y el anuncio acerca de una nueva reforma en el Código Procesal Penal realizados por el gobernador en la apertura del 43 período ordinario de sesiones legislativas

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 En medio del discurso por la apertura del período 43 de sesiones legislativas, el gobernador de Neuquén anunció que pretende para este año una nueva reforma en el Código Procesal Penal que brinde “más herramientas a los jueces para que dicten prisión preventiva”, cuestión que desde Zainuco traducimos como una mayor rigurosidad y legitimidad en los casos de criminalización de la juventud y de la pobreza.

Jorge Sapag, quien se definió alegre por dos dictámenes del Juzgado de Garantías en el día anterior, prefirió no hablar de la prisión preventiva que se ratificó a uno de sus policías en la misma fecha por haber asesinado a un joven de 19 años en julio del 2012. Sin embargo, sí se refirió a otros dos homicidios. Esto deja en evidencia a qué sector va dirigida la reforma que, según aclaró, “no es una pena anticipada”, pese a que desde Zainuco lo consideramos una vulneración a los derechos de todas las personas.

“La libertad allí, mientras está siendo procesado, juega en contra de la investigación y juega en contra de los intereses de los ciudadanos. Porque el ciudadano siente repudio, siente que hay impunidad, siente que hay injusticia cuando el procesado por un hecho grave o violento se da a la fuga o no se somete al dictado de la justicia. Y muchas veces, repito, estamos hablando de delitos graves, la libertad del imputado de delitos violentos es un peligro para la seguridad de la sociedad, para la víctima, para su grupo familiar. Pone en riesgo la paz social, que es el objetivo primordial de la justicia penal”, dijo el gobernador neuquino y más adelante agregó: “creo que tenemos que ser más severos, no ultragarantistas ni proteccionistas” argumentando que, si no, “vamos a llegar al ejercicio de la justicia por mano propia”.

Durante su perorata, Sapag también se refirió de forma positiva a la actuación de la institución policial, la misma que abusa cotidianamente de chicas y de chicos en los barrios, en las comisarías y en las cárceles.  Prometió que habrá más presencia y más capacitación, así como cámaras de “seguridad”.

En relación a esos abusos, el gobernador dispuso que “si hay razones y pruebas contundentes acerca de irregularidades del accionar de la policía, me parece bien que se haga la denuncia y nosotros tenemos un sistema que funciona muy bien donde hay bajas y altas todos los días en la Policía Provincial, el que no cumple con los reglamentos, con las leyes, con el respeto de los derechos, es excluido de la fuerza policial” y discriminó que “cuando un policía interviene lícitamente, en defensa propia y de los derechos de la sociedad ingresando a una casa que estaba siendo invadida por dos delincuentes, recibiendo un balazo en la cara y respondiendo a ese ataque artero no puede ser titular de diario la descalificación de la Policía Provincial”, ejemplificando claramente con el homicidio policial del joven de 19 años el pasado 23 de febrero y legitimando los hechos que terminaron con la pérdida de una vida y con la internación de otro pibe que aún permanece con una bala estatal alojada en la cabeza.

Se olvida el gobernador que los abusos policiales no son simples irregularidades sino que son prácticas estructurales de la fuerza policial. Prácticas policiales cuyas condiciones de posibilidad están dadas desde las mismas leyes y reglamentos (que normativizan detenciones arbitrarias como las originadas por la averiguación de antecedentes) hasta por la impunidad que el Poder Judicial garantiza, con bastos beneficios, incluso a aquellos policías que han logrado ser condenados, como respuesta a la lucha en las calles.

La mayor presencia policial, la distribución en cuadrillas, el aumento de equipamiento, son técnicas que fijan  pautas a la intervención policial, en una clara respuesta a la demanda de seguridad de una “ciudadanía” que el propio gobierno se encarga de determinar en su contenido. El aumento de policías en las calles no hace más que reproducir la exclusión social y la división de la ciudad en territorios de “ciudadanos” y territorios de “delincuentes”, como sucede de manera notoria en la ciudad de Neuquén con el “oeste neuquino”.

Al abocarse en su discurso a la “prevención del delito”, sin dar cuenta de las condiciones macrosociales que lo generan, se vislumbra cómo desde el mismo discurso político se reproduce la selectividad que la política criminal engendra: se considera delincuencia a combatir a los delitos callejeros no dando ni mención ni  respuesta a los delitos conocidos como de “cuello blanco” o económicos, cometidos por aquellos sujetos que el gobernador denomina ciudadanos.

Los dichos del Gobernador se encuentran en consonancia con el discurso de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner  con su propuesta de una normativa para condenar los cortes de ruta y de calles  y con su repudio a la jornada de lucha nacional por la absolución de los trabajadores petroleros de Las Heras,  lo que pone de manifiesto el  endurecimiento de las políticas represivas ante el aumento de la conflictividad social  que tiene lugar a partir de las políticas a nivel nacional y provincial que generan mayor exclusión y empobrecimiento de los sectores populares. Endurecimiento que toma como antecedente inmediato el aumento que el ejecutivo provincial otorgó a la Policía Provincial en diciembre pasado, y con la capacitación que el FBI comenzó recientemente a brindar a fiscales y policías, principales actores de la política represiva.

Desde Zainuco rechazamos por completo las palabras de Jorge Sapag en su discurso y más aún la presentación del proyecto que pretende que se trate en la Legislatura durante este período. Entendemos que la prisión preventiva es una herramienta más para seguir “limpiando los barrios” de quienes “molestan”, tal como sucedió hace pocos días en Villa Ceferino con el asesinato de Elías o como sucede día a día con quienes van a parar a las cárceles que, recordamos, están pobladas únicamente por un sector social. Destacamos también que no son las y los acusados por la justicia quienes ponen en riesgo la “paz social” en los barrios, sino las y los que según las normas burocráticas por las que los gobiernos se rigen están para garantizarla, pero sin embargo desencadenan los mismos hechos que en este discurso celebró.

A tres días de su discurso, la policía responde. Anoche, en el barrio Almafuerte II, en medio de los festejos de carnaval, efectivos  de la Comisaría 18 reprimieron el festejo, tirando balas, hiriendo a niñxs, jóvenes y adultos que se encontraban festejando. 7 pibes fueron detenidos. La policía justifica su accionar, con el guión que el Gobernador dá. Pelea entre bandas, enfrentamientos, “reducción de delincuentes” sostiene el discurso policial, devenido en mediático. Discursos que no hacen más que legitimar el accionar policial, al tiempo que estigmatizan a los pibes del Oeste como sujetos peligroso de los cuales se debe proteger a la sociedad. 

 Un pibe o una piba en la cárcel, también es un pibe menos.

ZAINUCO

El poder judicial recolecta los elementos de prueba para dar veracidad jurídica a los rezos policiales.

COMUNICADO DE PRENSA DE ZAINUCO

El domingo pasado, disparos de policías neuquinos volvieron a matar a un pibe de 19 años e hirieron a otro de 20 en el barrio Villa Ceferino. Otros tres pibes fueron llevados a la comisaría tercera, en la que permanecieron presos durante más de cinco horas en supuesta calidad de “demorados”.

Desde la policía de Neuquén se hicieron circular diversas versiones oficiales de los hechos, las cuales fueron contradiciéndose y corrigiéndose  a medida que pasaron los días y a la medida de la justificación del asesinato policial.

No queda claro si la policía intervino como respuesta ante la denuncia de vecinos/as, no queda claro qué es lo que contenían estas supuestas denuncias. No queda claro si la policía interceptó a los jóvenes en la calle o si estos se encontraban dentro de una vivienda cuando la policía llegó. No quedan para nada claros los motivos de semejante despliegue policial, ni de las decenas de disparos policiales que presenta la vivienda mencionada.

Lo que sí está claro es que nuevamente un joven del oeste murió por un disparo policial, y otro se encuentra gravemente herido (con un disparo en el rostro).

Lo que puede presumirse de la existencia de tantas versiones policiales es que la actuación de la fuerza resulta por demás sospechosa y no se han dado explicaciones que justifiquen los terribles daños producidos.

Los vecinos hablan de que la policía impidió la asistencia a los heridos mientras sus reclamos eran respondidos con piedrazos y balas de goma.

Ante esta situación, desde Zainuco denunciamos nuevamente que la policía de la Provincia de Neuquén actúa con plena impunidad, torturando y asesinando a discreción a los jóvenes pobres, además de mantener profundos vínculos con los grupos criminales que operan en estos barrios.

Entendemos que las responsabilidades por estos hechos son múltiples, empezando por el Jefe de Policía que permanentemente justifica el accionar delictivo de sus subordinados, pasando por el gobernador de la Provincia que permite que la policía se auto-gobierne a su antojo y llegando hasta los representantes del poder legislativo y judicial, que permanecen inmóviles ante las gravísimas violaciones a los Derechos Humanos que cotidianamente se cometen.

Frente a estos hechos, desde la Dirección de Seguridad de la Provincia se anuncia mayor presencia policial y equipamiento en Villa Ceferino, lo que denota una fuerte apuesta por la continuidad del accionar policial en el Oeste, garantizando también de este modo la impunidad frente al homicidio policial del domingo pasado.

Exigimos una investigación a fondo que esclarezca este homicidio, contrariamente a lo actuado hasta el momento, ya que la investigación llevada a cabo por la fiscal a cargo se ha orientado exclusivamente a recolectar elementos de prueba que abonen la responsabilidad delictiva de las víctimas y den sustento a la versión policial.

Hay un joven muerto y la justicia está más preocupada por hacer aparecer a su muerte como un hecho justificado, un ajusticiamiento, que en investigar las conductas de los asesinos. Aquí no hay lugar para las apariencias, el poder es absolutamente explícito en sus acciones.

Mientas el discurso oficial de la policía reza“Este enfrentamiento y otros hablan de la vocación de servicio del personal policial, su compromiso, arrojo, temple y profesionalismo, echando por tierra falsos trascendidos sobre zonas liberadas o desatendidas”, el poder judicial recolecta los elementos de prueba para dar veracidad jurídica a los rezos policiales.

ZAINUCO.

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